miércoles 10 de febrero de 2010

Sí, hay conspiración

España no es Grecia. Eso lo sabe hasta el más inculto e inepto de los economistas que salpican nuestro planeta.

La oleada de rumores, titulares y especulaciones que la semana pasada sacudieron los mercados internacionales no es casual. Se gana mucho dinero con estas maniobras. Además, cabe señalar que casi todas las maniobras mencionadas tenían detrás algún medio de comunicación anglosajón. Nada es casualidad.

Hay conspiración. Pero la intención no es ni hundir a España ni desgastar a Zapatero; es ganar dinero, aunque sea a costa de lo primero.

La respuesta dura y contundente, además de rápida, de nuestro ejecutivo ha sido una buena muestra de nuestro poder e influencias como país; pero no debemos detenernos, no sea que terminemos por darle la razón a los implacables especuladores.

jueves 4 de febrero de 2010

Zapatero desquiciado

Nos preocupa la deriva que está tomando el ejecutivo de Zapatero, anunciando medidas impopulares, lanzando globos sonda (al peor estilo Aznar) y dando la sensación de haber perdido el rumbo.

La presión que las agencias de calificación y otras entidades están ejerciendo sobre España, con el consiguiente efecto perverso a la hora de financiar nuestra deuda, es indigna, porque tras ella existen oscuros intereses de países en situaciones igual o más delicadas que la nuestra. Pero el Gobierno español no puede responder desquiciándose. Sólo con un mensaje claro a la ciudadanía y a los mercados, buscando un amplio consenso social, podemos situarnos en el plano que merecemos.

Desde El Editorial recomendamos al Presidente que se ponga las pilas desde ya mismo.

viernes 29 de enero de 2010

Sarkozy es socialdemócrata...

Primero fue la incorporación a su ejecutivo de algunos líderez de la izquierda. Después la defensa a ultranza de los sistemas públicos de salud o educación. Y ahora se nos descuelga (en el marco del Foro Económico Mundial) con un discurso en defensa del Estado como agente regulador y en contra del capitalismo salvaje ejercido por los bancos, a los que quiere imponer sanciones y desea controlar con mayor eficacia.

Lejos está el Sarkozy que rozaba la xenofobia cuando era ministro. También atrás quedaron los discursos ultra-liberales que acompañaron buena parte de su campaña electoral. Parece ser que un baño de "cruda realidad" está centrando al Presidente de la República Francesa.

Bienvenido sea al sentido común y a la empatía.
 
Safe Creative #0811130049919